lunes, septiembre 07, 2026

Fes-Casablanca-Rabat

 





¡Hola, viajer@s! Aquí estoy con un nuevo recorrido.

Si hay un viaje que combina historia viva, contraste urbano y ese ambiente cautivador que nos engancha a todos, es la clásica ruta por Marruecos: Fez, Casablanca y Rabat.

Recientemente me embarqué en este itinerario de cuatro días con sus cuatro noches entre tajines humeantes, callejones medievales, palacios de ensueño y arquitectura atlántica. Prepárate un té de menta, porque aquí te cuento la experiencia con todos los detalles y datos curiosos para tu próxima escapada.

Días 1 y 2: Fez, sumergirse en el laberinto más fascinante del mundo

Llegar a Fez el-Bali (la gran medina) es lo más cercano que tenemos a una máquina del tiempo. Cruzar la majestuosa puerta Bab Boujloud —la famosa "Puerta Azul"— es dejar atrás el siglo XXI y entrar en un entramado de más de 9.000 callejuelas peatonales. Fez alberga una de las zonas peatonales más grandes e históricas del mundo. Explora los laberintos de la Medina de Fez para sumergirte de lleno en la cultura tradicional marroquí.

Dato curioso sobre la Puerta Azul: Si te fijas bien al cruzar Bab Boujloud, verás que es azulejada en color azul por la cara exterior (el color tradicional de la cerámica de Fez) y en color verde por la cara interior (el color sagrado del Islam y símbolo de Marruecos). ¡Un detalle fascinante de bienvenida!


Qué hacer en Fez

  • Un imprescindible culinario: Justo al atravesar la Puerta Azul para entrar al zoco, encontrarás varios restaurantes con terrazas en las alturas. Te recomiendo totalmente subir a comer o cenar en uno de ellos; las vistas panorámicas de la puerta iluminada y el bullicio de la medina desde arriba son todo una curiosidad. Si vas en coche, aparca en el parking de la plaza, frente a la puerta, es barato. Justo en la puerta contratamos a un guia que por 10€ nos hizo un recorrido de dos horas enseñandonos lo mas importante de la medina mientras nos contaba su historia. Fue muy amable y nos enteramos de cosas interesantes que no os voy a revelar, pues las tendreis que descubrir.

  • Tarde de artesanía: Maravíllate con los azulejos zellige, pintores callejeros y la madera tallada de la Madrasa Bou Inania antes de poner rumbo a la famosa curtiduría Chouara a la que nos llevó el guia.

Dato curioso de las curtidurías: El proceso de curtido de pieles en Fez no ha cambiado prácticamente nada desde la Edad Media. Para ablandar el cuero utilizan una mezcla de excrementos de paloma y cal. En las terrazas superiores te regalarán una ramita de menta fresca para ponerte bajo la nariz; ¡no la rechaces si quieres sobrevivir al intenso olor!

Para mi gusto, Fez es parecida a Tetuán, con esa sensación de estancamiento. Cuando se mira mas allá del decorado turístico, ambas ciudades transmiten esa vibra de lugar anclado en el pasado, decadente y rígido en sus costumbres. Pero para eso viajamos, no? Para recorrer otros parajes y vivir otras culturas.

La cara y la cruz de Fez

Fez se siente un poco más actualizada porque ha aprendido a comercializar su decadencia. Al ser una de las ciudades imperiales más famosas, hay una inyección constante de dinero para restaurar palacios y convertirlos en riads de lujo; hay wifi en los restaurantes turísticos y cajeros automáticos, lo que da una falsa sensación de modernidad. Sin embargo, la realidad es que si te sales de la ruta turística principal, la medina sigue funcionando con dinámicas del siglo XII. Para muchos, este ambiente social y su conservadurismo religioso la hacen sentir sumamente rancia y asfixiante, pero es precisamente ese choque lo que la vuelve un destino tan complejo e impactante. La conducción es un caos controlado, como en todas las ciudades de Marruecos,la gente es amable y el ambiente es seguro. 

Dónde comer y cenar en Fez

  • Día 1: Para el almuerzo, Culture Box ofrece una pastilla de pollo increíble (esa mezcla de dulce y salado con canela que en Marruecos dominan como nadie). Se trata de un local moderno y acogedor muy cercano a la entrada de la medina. Es ideal si buscas una cocina marroquí tradicional fusionada con un toque contemporáneo. Destacan la sopa harira casera y su riquísima pastilla de pollo. Opciones modernas con alternativas vegetarianas y wraps.

  •  Por la noche, el ambiente relajado de The Ruined Garden es perfecto para cenar entre ruinas restauradas, aunque no tiene tanto glamour, es curioso.

  • Día 2: Tras tomar un cóctel al atardecer en el elegante rooftop del Riad Fès, la gran cena del viaje fue en el Riad El Yacout, situado en pleno corazón de la medina (cerca de la zona de Batha y Bab Boujloud). Cenar en su imponente patio central, rodeado de arcos con mosaicos Zellige tradicionales, su piscina iluminada y la icónica fuente con la esfera armilar de hierro en el centro, te hace sentir en un auténtico palacio árabe. Además,  teniamos musica en vivo mientras cenamos. Dos cantantes acompañados con guitarras para nuestro deleite.

Dato melómano curioso: El Riad El Yacout no es solo una joya arquitectónica; fue el lugar elegido por la mítica banda de rock U2 para instalar su estudio de grabación durante parte de la producción de su álbum No Line on the Horizon.

Locales de moda para tomar una copa:

    A pocos pasos de los jardines Jnane Sbile, es uno de los locales nocturnos y de cócteles más conocidos y dinámicos fuera de la medina tradicional.

    Ubicado en la azotea de uno de los riads más elegantes de la medina, este exclusivo lounge bar ofrece vistas espectaculares de 360 grados sobre los tejados históricos de la ciudad.

  • Cócteles de autor en un entorno sofisticado y refinado.

  • Ambiente perfecto para disfrutar de la puesta de sol sobre la medina.

Día 3: Casablanca, entre la grandeza del Atlántico y el ritmo latino.

Pusimos rumbo a Casablanca, segun decian: una metrópoli moderna con un pulso económico vibrante y una energía totalmente diferente a la de Fez...Bueno, por eso viajamos, para que no nos lo cuenten y saquemos nuestras propias conclusiones...

La estrella indiscutible del día fue la Mezquita Hassan II. Ver ese minarete de 210 metros alzarse sobre las olas del océano Atlántico deja sin aliento. ¡Me maravilló!!! Ademas de ocupar una plaza entera, es preciosa, sublime, elegante, me gustó tanto como el Thaj Mahal, ...Ya, ya, he exagerado un poco, pero de verdad que es impactante. Dato curioso: El techo del salón de oraciones de la Mezquita Hassan II es retráctil. Pesa 1.100 toneladas y se abre en solo tres minutos para que los fieles puedan orar directamente bajo el cielo abierto.

Aunque he de comentar: El contraste de Casablanca, de la opulencia al abandono.

Si la Mezquita Hassan II impresiona por su magnitud y ostentación a orillas del Atlántico, cruzar la calle e internarse en los barrios que la rodean devuelve una bofetada de cruda realidad. Basta alejarse unos pasos del mármol reluciente para encontrar un entorno urbano completamente dejado de la mano de Dios. La decadencia salta a la vista en cada esquina: fachadas envejecidas con la pintura totalmente descascarillada por el salitre, ventanales rotos que dejan entrever el paso del tiempo y construcciones precarias con puertas y ventanas desvencijadas que no reparan. Es un choque frontal y desgarrador entre el lujo millonario del gran templo y la evidente falta de inversión en la vida cotidiana de sus vecinos, donde la desidia institucional parece haber olvidado a quienes habitan a la sombra del monumento más emblemático del país.

Tras pasear por el pintoresco barrio colonial de Habbous, según lo denominan: la medina moderna, y comer un tajine de pescado al fresco en La Sqala (dentro de una fortaleza del siglo XVIII), la tarde continuó por el paseo marítimo de La Corniche.

  • Alojamiento: Nos alojamos en el Barceló Casablanca, una opción de 4 estrellas céntrica, moderna y súper cómoda.

  •  es un restaurante situado dentro de las murallas de una antigua fortaleza del siglo XVIII a la entrada de la medina vieja, este restaurante ofrece un pintoresco jardín andaluz para comer al aire libre.

  • Noche en Casablanca: Tras curiosear el ambiente del famoso Rick’s Café (el local inspirado en la película de 1942), tomamos una copa con vistas panorámicas en Sky 28 y en  Una terraza en azotea de estilo jungla urbana sobre el JM Suites Hotel, muy popular entre el público local e internacional. Ambiente cosmopolita y festivo con sesiones de DJs los fines de semana y cerramos la noche en La Bodega de Casablanca, el local perfecto si buscas ambiente latino y música para bailar, como es mi caso. Porque en Marruecos se baila salsa y bachata en varias ciudades, sobre todo en Casablanca y Rabat. La cultura de bailes latinos en Marruecos está casi concentrada en Casablanca, Marrakech y Rabat (donde hay escuelas, socials semanales y congresos).

Día 4: Rabat, la elegancia tranquila de la capital

La última parada fue Rabat, una ciudad que suele quedar eclipsada por otras imperiales, pero que es una auténtica joya con una atmósfera muy relajada, cuidada y limpia, limpia, limpísima. Una de mis ciudades preferidas de Marruecos junto con Tánger.

Comenzamos la mañana recorriendo las casitas blancas y azules de la Kasbah de los Udayas, paseando por sus callejuelas floridas con vistas a la desembocadura del río Bouregreg. De ahí, fuimos a admirar la majestuosa Torre Hassan y el imponente Mausoleo de Mohamed V.

Dato curioso: La Torre Hassan iba a ser el minarete de la mezquita más grande del mundo en el siglo XII. Tras la muerte del sultán Yaqub al-Mansur, las obras se detuvieron en seco. La torre se quedó a la mitad (44 metros de los 86 proyectados) y hoy el recinto está repleto de más de 300 columnas de piedra que nunca llegaron a sostener un techo.

Tras pasear explorando las románticas ruinas de la necrópolis de Chellah, tomar una cerveza en Le Dhow, un barco de madera restaurado amarrado en el río,escuchando musica en diresto, fue una experiencia de diez. 

Perderse por la Medina de Rabat, sin prisa, sin rumbo y aventurandose a no saber salir a menos que te guien a la salida más proxima es todo una experiencia. El zoco de Rabat no es muy grande y tien buenas imitaciones. Tomar un té de menta en el café des Oudayas con vistas al mar desde la medina.

Para cerrar el viaje por todo lo alto, cenamos en el pintoresco riad Dar Zaki en la medina. Muy recomendable. Aunque recomendables hay muchos lugares, para comer, cenar y bailar:

Dar El medina:(en la medina) Se come muy bien y por las noches tiene actuacion de musica en directo.

Casa José, tapas: (en avd Mohamed V) Recurrente cuando ya has comido mucho tajín. Con espectaculo flameco algunos dias de la semana.

La casa Emma, buena comida.

Para comer, cenar y salir de noche:

Sky bar Rabat, Montecristo en Rive Hotel, El sky roof del hotel Onomo(frente estación de tren en Avd. Mohamed V)


Disfrutamos del ultimo dia comiendo en la terraza de Le Deck (en el hotel Fairmont), en la zona de la Marina en el barrio de Salé.Con su vista panoramica al Atlántico y la alcazaba. Lujo y relax. Y por último acudimos aUn sofisticado y glamuroso club/lounge ubicado en el interior del hotel Sofitel Jardin des Roses, referente de la vida nocturna en la capital.

Mis consejos rápidos para tu ruta:

  1. El transporte entre ciudades: El tren que conecta Fez, Rabat y Casablanca es rápido, cómodo, puntual y muy económico. ¡Es la mejor forma de moverse sin complicaciones! Los taxis rojos y azules son muy económicos para desplazarse por la ciudad. Y el tranvia para desplazarse por la ciudad cuesta 0,70€ el billete.

  2. Pérdete en Fez: En la medina te vas a desorientar sí o sí. Si te pierdes, simplemente camina hacia arriba o dale unos dirhams a un guía local para que te encamine hacia la puerta más cercana.

  3. Calzado cómodo: Entre las cuestas de Fez y los paseos de Casablanca y Rabat, tus pies van a acumular muchos kilómetros.

domingo, julio 27, 2025

AGADIR. MARRUECOS.

 Agadir Oufella.


Lugar de veraneo, surf, playa, 
motos acuáticas, relax, paseos, excursiones, y vida nocturna.

En este caso, sí que recomiendo, para empezar, un free tour de la agencia Civitatis. Tour por Agadir. Para hacerte una idea global de la ciudad y recibir una primera explicación de las edificaciones y áreas de Agadir. 
En mi caso, me recogió el guía llamado Reda, y nos acompañó con sus explicaciones a mí y a una familia portuguesa, el tour me pareció bastante interesante. 
Viene a recogerte en Van al hotel, lo cual es comodísimo, te lleva a ver la Kasbah, el zoco, la  gran Mezquita, el puerto, la Marina...y, por supuesto, un establecimiento dónde comprar productos elaborados con aceite de Argán.

De la kasbah, alejada de la ciudad centro, en la entrada norte de Agadir, solo queda la muralla, reconstruida después del terremoto. El Teleférico sube a la kasbah, desde donde tienes una vista panorámica de toda la ciudad. Aunque allí, ya te digo que, no hay más que ver que las vistas panorámicas.
La muralla reconstruida.
Vistas panorámicas de la ciudad y el puerto, en una parte están los yates y en otra las barcas de pesca, según nos contó Reda, los pescadores salen a pescar por 3 dias y vuelven con la pesca, descansan un día y vuelven a salir por 3 días más... 

La Medina. Agadir no tiene medina como tal, pues tras el terremoto no se reconstruyó. Simplemente hay una edificación como para que el turista vea algo.



¡El Zoco es enorme!
Lo llaman el Zoco del domingo, porque en sus inicios solo abría los domingos..., pero ahora abre toda la semana menos el lunes. Más de 3000 tiendas... donde puedes encontrar de todo. Lo mismo muebles que colchones, cojines, colonia, ropa, cabezas de ternera, carne, fruta, flores o imanes de nevera... Recorrer sus calles no es agobiante, al contrario, resulta entretenido y los tenderos y tenderas son amabilísimos, siempre con la sonrisa puesta.







Todas las puertas son bonitas. La gente amable, las calles limpias, los jardines cuidados...




Tiene zonas preciosas al aire libre.


Esta es una entrada con parking. Lleva a la puerta número 15 del zoco (SOUK AL HAO).

La Mezquita 

Situada en el animado barrio de Nouveau o Nuevo Talborjt, en la avenida Kennedy, la mezquita de Mohamed V es la de mayor tamaño de la ciudad. 



Puertas con arco de herradura apuntada, enmarcadas por un intrincado diseño de mosaicos  y tallados arabescos. Preciosa doble escalinata marcando simetría, con balaustrada de diseños vegetales en hierro forjado blanca, que conduce a una de las entradas, enrejados color turquesa… La verdad es que el edificio es majestuoso. Su interior,totalmente alfombrado, los arcos en el techo sustentados por columnas blancas, una belleza única.

El hijo de Mohamed V, Hassán II, la mandó construir en homenaje a su padre, después del terremoto de 1960.

Mezquita de Líbano o de Loubnane
Fue levantada nueve años después del terremoto, en 1969, e inaugurada por Hassan II. Está ubicada entre la avenida des Fars, al final de la avenida de Príncipe Moulay Abdallah, cerca de la plaza Al Amal. 


Museos y Teatros.

Théâtre de verdure Agadir.

El Museo de Arte de Agadir  y Museo del Patrimonio Amazigh (o bereber)

El aceite de Argán.
Las cabras trepan al árbol de argán y se comen la piel de las frutas y dejan la semilla, las mujeres separan la cáscara del fruto y sacan el aceite. El árbol da frutos cada dos años.

Playa de la ciudad. La marina. 
Al lado del Puerto tenemos el Club Marmara.

En la zona del puerto, los edificios cara al Océano contienen viviendas de alto nivel. Muchos extranjeros compran las viviendas para venir unas semanas al año y el resto del tiempo las alquilan por un alto precio.

La marina es una playa de arena fina, bonita y tranquila, preparada para el turismo con varios puestos de sombrillas y hamacas en todo lo largo de su recorrido. El paseo de Agadir. Donde estan todos los hoteles de 5 estrellas con vistas al Océano Atlántico.

 

Argana. Uno de los mejores hoteles y su Masier Lounge Bar. Abajo, el Hotel Sahara y su discoteca Shehérazade.                                                                                                                                                                           

 Hotel RIU,precioso.

Aunque también es buena zona, con hoteles más económicos, la Rue de la Foire y el Boulevard Prince My abdellah, con supermercados y tiendas autorizadas de bebidas alcohólicas (cerveza).

Desde cualquier parte de la playa, por el día, e iluminado por la noche, se puede leer en la montaña.  
"Dios, patria, Rey" en la Cadena montañosa Atlas.


La estancia en Agadir es para contemplar el Océano, descansar en una tumbona y disfrutar de un té de menta, proporcionado por los vendedores ambulantes; Té, fruta, rosquillas dulces... y distraer la mente mirando a los oriundos en un dia de playa.
Relax y tranquilidad.
"No hacer nada tambien es hacer algo"
 
Típico atuendo tradicional de los llamados aguadores bereberes o Guerrabs: Túnica roja, sombrero cónico adornado con borlas y cintas de colores y babuchas por calzado.

Estas vestimentas hoy en día se utilizan con fines culturales o folclóricos y los podemos ver por las zonas turísticas portando una cantimplora  y tazas de latón.

Muchas de las playas de la zona y alrededores, son auténticamente vírgenes; otras, provistas de servicios, como restaurantes, zonas de relax y la constante presencia de vendedores ambulantes, que ofrecen bebidas, dulces marroquíes, prendas de ropa, masajes con aceite de Argán y recuerdos de todo tipo.

El paseo también es muy bonito, limpio y su gente muy amable.

Especialmente un niño me llamó la atención, deduzco que debía tener unos once años, y andaba con su mochila a la espalda, calzado con chanclas y una sonrisa vibrante de aquí para allá, ofreciendo pañuelos a todo el que pasaba. Yo comía en la terraza del restaurante El Toro mientras contemplaba su trajín con los turistas y oriundos.  En dos o tres ocasiones le regateó el balón, de manera divertida y bonachona, a transeúntes que sin más quehacer iban a jugar a la playa con su pelota. En ese momento pensé que merecía tener su propio balón. El chaval miraba de vez en cuando hacia mi mesa y la de al lado, en la que comía una familia de ingleses, y nos ofrecía los pañuelos desde unos metros de distancia. Yo, con la mano, le indiqué que luego le compraba, y él afirmó varias veces con la cabeza ampliando su sonrisa. La madre de la familia inglesa, le llamó para comprarle... por lo visto le dio más monedas (Dírhams) de las que él esperaba y fue emocionado a sentarse en el bordillo. La mujer que le había comprado los pañuelos, al ver cómo le caía alguna lágrima al niño, se levantó de la mesa y se acercó a abrazarle. Tras un ratito, él continuó con su labor. Terminé de comer, y con la mirada localicé una pequeña tienda de playa. Decidí probar si, con suerte, encontraba un balón que comprarle al chaval, así que salí del restaurante y me paré a darle 20dh cuando me ofreció pañuelos que no tomé, y muy amable me dio las gracias y siguió a lo suyo. Me llevé una grata sorpresa al comprobar que entre refrescos, toallas, gafas de sol, sandalias de goma y cubos de playa, el tendero tenía balones de fútbol a la venta. Lo elegí blanco y negro y le entregué 105 Dh de los 120Dh que me pidió, porque no llevaba más suelto, jaja, resultó más caro de lo que esperaba. Y salí de la tienda con el balón en una bolsa esperando darle la sorpresa al niño, aunque al no verle en la plaza, por un momento pensé que había llegado tarde. Lo localicé con la mirada a unos 30 metros de distancia, dando por terminada su jornada marchaba chutando con el pie descalzo su propia zapatilla. Me apresuré a alcanzarlo, y llegando a su altura le paré y le ofrecí la bolsa con el balón diciendo: "Esto es para ti". Me miró, miró dentro de la bolsa sin creerlo, volvió a mirarme y me abrazó. En ese breve instante, mientras el niño abrazaba su nueva pelota, otros chicos que pasaban por el paseo, entre sonrisas y ojos brillantes, soltaron comentarios que celebraban su suerte y que él ratificó sonriendo. No hay nada más satisfactorio y más bonito que la mirada de un chaval en un momento de felicidad. Sin duda, ese fue un buen día.

Club Marmara

El Jardín de olhao lo crearon los portugueses en signo de amistad. En el barrio de Talbot. Centro ciudad. Los portugueses llegaron en 1500 y fundaron Agadir.La ciudad pasa a formar parte de Marruecos en 1956. Cuatro años después, en 1960, sufre un gravísimo terremoto y la ciudad quedó arrasada. Ese es el motivo por el que quedan pocos vestigios históricos y la mayor parte de la urbe fue reconstruida a partir de los años 60 del siglo XX. Agadir no tiene ese sabor añejo que encontramos en otras ciudades de Marruecos. 


Teniendo en cuenta que en todos los locales de Marruecos está permitido fumar (cosa a la que ya no estamos habituados en España)... Te recomiendo algunos. En Boulevard de 20 Août está la mayoría de la movida nocturna.

Cena espectáculo:
Zanzibar. Lugar maravilloso, de precios asequibles, con música en directo amenizando la velada.

Blue Note. (Otro estilo)
Comida italiana con actuación de música en vivo.

Algunos otros... La Scala. Le Flore.Le Maxwell.



Discoteca: Teniendo en cuenta que en prácticamente todas las discotecas en Agadir, y en Marruecos en general, te cobran una entrada de 30€ con una bebida... a partir de ahí tú decides si entrar.

Papagayo. Tras cenar en Zanzíbar, la discoteca Papagayo, en el Hotel Riu Tikida Beach(Que da al paseo marítimo y es precioso) te ofrece entretenimiento con música house. Una de las mejores discotecas de Agadir.

 

The factory Agadir.(música tecno)


Comer:

En el puerto deportivo está situado el afamado Pure Passion Restaurant, marisco y pescados.
Frente a la playa de Agadir hay un bloque con varios restaurantes:  restaurante Playa, donde sirven un poco de todo, desde pescados y mariscos hasta paella y pasta. restaurante El Toro, La sopa de marisco está deliciosa y en general todo buenisimo.

Restaurante Jade, también, buen ambiente y terraza.

Kebab Erbil. Uno de los mejores Kebab y con la comida más auténtica que he probado.

Taxis naranjas "petit taxi". Son los taxis compartidos, económicos, que ya expliqué en el blog de Tánger, solo que aquí son color naranja.


Excursiones a playas de alrededor: Bañadas por el Océano Atlántico, que garantiza temperaturas bastante agradables durante todo el verano, este es un lugar ideal no solo para bañistas y amantes del sol, también para aficionados al surf, el kitesurf y todo tipo de deportes náuticos. ¡Yo probé por primera vez la moto acuática! Todo un rato de aventura...

Taghazout 
Anchor Point
Panorama Beach
Paradise Valley
Color village 
Playa du Rocher. surfers 
Noa beach, playa más tranquila, sin olas.


AGHROUD: VILLAGE DES COULEURS. Con esencia peculiar.
 
Aourir y Tamrangh: estas localidades están situadas a unos 12 kilómetros de Agadir. A la playa situada frente a la primera se la conoce también como Banana Beach. Esta parte del litoral es una de las mecas del surf en Marruecos.

Taghazout: a 16 kilómetros de Agadir, esta extensa playa de arena está situada junto al pueblo de pescadores que le da nombre. Aquí también está la llamada Punta del Ancla, uno de los principales puntos de encuentro de surfistas en Marruecos.
Playa de Aghroud: se trata, sin duda, de una de las más bonitas de la zona, a tan solo 24 kilómetros de Agadir. Por la escenografía del entorno donde se encuentra, pero también por la transparencia de sus aguas.
Playa de Anglou: es la más alejada de Agadir (algo más de 100 kilómetros), pero a cambio está muy cerca,al oeste de Tiznit (16 kilómetros). Las corrientes, tan habituales en esta zona del Atlántico marroquí, desaconsejan el baño en mar abierto. No obstante, resultan muy agradables las piscinas naturales que se forman en esta playa durante las mareas bajas. Es una playa de arena blanca que forma parte de la región de Souss Massa, ofreciendo un paisaje contrastante entre playas extensas y relieves abruptos con dunas. Se puede acceder a ella tomando la carretera costera N1 desde Agadir hacia Tiznit y luego girando a la derecha en un punto específico. 


  • El Vallee des Oiseaux. Es un zoo y parque de atracciones. En el centro de Agadir y cerca de la playa de la marina.








  • ¡AGADIR, LUGAR DE VACACIONES!



















Fes-Casablanca-Rabat

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